Al paso del tiempo muchas cosas han sucedido, las culturas han cambiado y el lenguaje no es una excepción, para entender la Biblia tendríamos que quitarle todo el equipaje histórico adjunto y regresar al contexto original.
Regresemos a la época de Abraham, de Jacob, de Moisés, de los Profetas, de Jesús y de todos aquellos que Dios usó para dejar escrita su Palabra. Regresemos a las raíces, busquemos las bases, busquemos la verdad, busquemos a Dios.